260312 FOTO SA PieSantoEl Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i) ha financiado con cerca de 200.000 euros al Instituto Tecnológico de Calzado y Conexas (Inescop) la investigación y posterior desarrollo de la primera metodología científica para el diseño y validación de calzado barefoot que respeta la biomecánica natural del pie (18-6-26)

El secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, ha visitado las instalaciones de PieSanto, una de las empresas colaboradoras en el proyecto Barelast, quien ha incorporado las herramientas y el conocimiento científico desarrollados por Inescop para el diseño de nuevas hormas y modelos de calzado.

La colaboración con el centro tecnológico ha contribuido a mejorar el confort, el ajuste y la funcionalidad del calzado, reforzando la capacidad competitiva de la empresa en un segmento de mercado en plena expansión

La investigación de Inescop cuenta con financiación europea (FEDER) y da respuesta a uno de los principales vacíos del sector que es la ausencia de criterios técnicos objetivos que permitieran determinar cuándo un calzado puede considerarse realmente barefoot.

“El auge que ha tomado el calzado barefoot – ha señalado Felipe Carrasco- exige rigor y que el sector disponga de un procedimiento técnico validado que permita a un fabricante demostrar, con datos, que su producto respeta realmente la biomecánica natural del pie".

En su encuentro con los medios el secretario autonómico de Industria ha destacado que la colaboración empresa-centro tecnológico “está en el núcleo de la política industrial de la Conselleria de Industria, que dirige Marián Cano”. “Vamos a seguir apoyando a empresas que identifican un reto de mercado y a los centros tecnológicos que lo convierten en solución aplicable”

Una metodología construida sobre datos reales

Durante la investigación Inescop ha analizado 31 modelos comercializados como barefoot, ha digitalizado y estudiado pies reales de usuarios mediante tecnologías de escaneado 3D y ha desarrollado herramientas de automatización para el diseño de plantas y hormas a partir de esos escaneados tridimensionales.

El resultado es una metodología técnica reproducible y transferible a la industria que ha permitido establecer parámetros medibles como la forma anatómica de la puntera, espacio para los dedos, la flexibilidad de la suela, el drop, así como la ligereza o ausencia de elementos que limiten el movimiento natural del pie.

Primer sistema de certificación

Otro de los resultados del proyecto es la puesta en marcha del primer sistema de certificación técnica del sector, que clasifica de forma objetiva el grado de adecuación de un calzado a los principios barefoot.

Lo hace en dos niveles: Barefoot, para aquellos productos que cumplen plenamente los requisitos definidos, y Soft Barefoot, una nueva categoría para el calzado que incorpora gran parte de los beneficios del enfoque barefoot manteniendo características orientadas a perfiles que demandan mayor amortiguación o soporte.
Con este sello el usuario tiene información fiable para que pueda elegir el tipo de calzado al tiempo que ofrece a las empresas una manera de demostrar con datos que y el producto es coherente con la filosofía barefoot.