La directora general de Industria y Energía y del IVACE, Júlia Company, ha participado esta mañana en la Comisión de Industria de la Cámara de comercio de Valencia dónde ha expuestos las principales acciones a desarrollar dentro del Plan de Industrialización del Consell (24-2-16)
El nuevo Plan de Industrialización va a desarrollarse de bajo hacia arriba para extraer de las diferentes áreas industriales de la Comunidad Valenciana una valoración tanto de las acciones vigentes como otras iniciativas que puedan integrarse en la Estrategia de Política Industrial. Esto permitirá una mejor adaptación a las necesidades y aspiraciones de las diferentes comarcas de nuestro territorio.
Para conseguir estos objetivos desde el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial hay en marcha diferentes medidas;
En el ámbito de la innovación, el IVACE en 2016 consolida su apuesta por la I+D+i empresarial al tiempo que potenciará acciones complementarias de fomento de la innovación y servicios avanzados.
El Plan de I+D+i empresarial del IVACE tiene un presupuesto inicial de 20,3 millones de euros. Sus convocatorias de ayudas recuperan la fórmula de la subvención a fondo perdido. Van a reforzar las intensidades de ayuda, en función del tamaño de empresa y de la cooperación con organismos de investigación o contratación de nuevo personal altamente cualificado.
Los ejes de actuación de estas convocatorias son las PYMES, los proyectos de I+D en cooperación e individual, la Innovación, la INDUSTRIA 4.0, la H2020, la Cooperación entre agentes del sistema valenciano de innovación, la modernización de las PYME tradicionales y la sostenibilidad.
En materia energética, Júlia Company ha señalado que para el Consell es primordial hacer el cambio del actual modelo productivo de la Comunitat por otro más sostenible.
Por eso, la prioridad del actual Consell en materia energética pasa para impulsar de forma progresiva y decidida un modelo energético basado en el ahorro y la eficiencia energética, en el fomento de las energías renovables autóctonas, en el uso del gas natural como vector energético de transición entre las energías renovables y los combustibles fósiles convencionales y por la gestión sostenible de los residuos.
Todo esto, con una logística inteligente que minimice el impacto sobre el medio ambiente.
