El Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) ha recibido más de una treintena de proyectos de base tecnológica a través del Programa de Instrumentos Financieros Para Proyectos de Creación de Empresas de Base Tecnológica, que se prevé generen una inversión empresarial de cerca de cuatro millones de euros (14/07/2015)

 
Los sectores donde  más se va a invertir en actividades de alto contenido innovador son el de  las Tecnologías de la Información y la Comunicación (más de un millón de euros), el Socio Sanitario (610.442 euros),  Metal e Iluminación (452.000 euros), Comercio (440.000 euros) y el sector energético (400.000 euros).

Así,  algunos de los 31 proyectos que se han presentado al programa del IVACE persiguen el desarrollo de nuevas aplicaciones informáticas  para el sector turístico y comercial, la construcción y validación de nuevos prototipos, estudios de biometría para ámbitos de la sanidad y la banca, así como proyectos de robótica.

El préstamo que concede el IVACE para el desarrollo de estos proyectos asciende como máximo a 175.000 euros con un tipo de interés del 0%. Una vez la empresa ha ejecutado el proyecto y ha devuelto el préstamo, el IVACE concede una subvención a fondo perdido de un 35% del presupuesto subvencionable, hasta un máximo de 61.250€.

El Programa de Instrumentos Financieros Para La Creación de Empresas de Base Tecnológica está dotado con un presupuesto de un millón y medio de euros.Los objetivos de este programa son fomentar el emprendimiento innovador y de base tecnológica, crear empleo cualificado e impulsar la diversificación empresarial principalmente en  los ámbitos prioritarios de la Estrategia de Especialización Inteligente en Investigación e Innovación en la Comunitat Valenciana (RIS3- CV).

Se trata de una propuesta para la transformación del modelo productivo de la Comunitat, mediante la diversificación del tejido empresarial hacia sectores intensivos en tecnología. Con esta estrategia se pretende posicionar a la Comunitat Valenciana como referente en los ámbitos tecnológicos que la Unión Europea ha establecido como prioritarios, que puedan sustentar sus principales actividades productivas, y aprovechar las mejores oportunidades que abre la ciencia a nivel internacional mediante estructuras dedicadas a desarrollos aplicados.