
En un mercado tan cambiante, donde no existe casi diferenciación en cuanto a productos o servicios, la orientación al cliente se convierte en una estrategia empresarial que, empleada adecuadamente, puede llegar a ser un factor decisivo para nuestro negocio.
Orientar la empresa al cliente, no sólo garantiza la satisfacción del mismo, sino que además servirá como una ventaja competitiva, aportará valor añadido a nuestro producto o servicio y nos servirá como una herramienta de satisfacción.
© 2020, Generalitat
Conselleria d’Indústria, Turisme, Innovació i Comerç
Institut Valencià de Competitivitat Empresarial